El terror a quedarme tan solo con una hoja en blanco sobre mis manos. Darme cuenta de que ya solo nos mueve la inercia, que las turbinas continúan girando pero toda la fuerza se esfuma sin llegar a nosotros, sino a mí sin ti.
Y sé que sabes que estas cadenas se oxidan, pero me da miedo tirar por si a lo mejor se rompen de verdad. Entonces no existirá posibilidad de regreso y no sé si seré capaz de jugar con las piezas del rompecabezas. No sé si sabré llegar a mi destino porque tengo la sensación de que comenzamos a leer diferentes dialectos del mismo idioma.
Yo no quería aprender, pero he recorrido kilómetros de distancia y Darwin dice que me adapte.
Como decir misa
Hacer y deshacer, crecer. Creer que todo aquello que piensas es absoluto. Evolucionar y revolucionar. Desguazar aquellas ideas que das por sentadas, como decir misa.
En uno de esos procesos me di cuenta de que te quería un poco más de lo que creía, y pensaba menos cosas de las que daba por sentadas. Y que hay una clase de personas con las que quieres despertar un día sí y otro también.
Y eso es justo lo que yo quiero contigo. Quiero toda un órbita solar contigo. Y esto, al menos en mí, es revolucionario.
En uno de esos procesos me di cuenta de que te quería un poco más de lo que creía, y pensaba menos cosas de las que daba por sentadas. Y que hay una clase de personas con las que quieres despertar un día sí y otro también.
Y eso es justo lo que yo quiero contigo. Quiero toda un órbita solar contigo. Y esto, al menos en mí, es revolucionario.
lunes, 8 de octubre de 2018
Un vacío
Fui a tu casa. Por supuesto que no estabas. Me colé. Seguías sin estar allí. Me tumbé entre tus sábanas, que aún olían a ti. Miré al techo desde tu cama, poniendo mis ojos donde siempre estaban los tuyos. También rebusqué entre tus cajones. Seguía sin encontrarte. Aunque sí encontré calcetines rotos, vísceras y entretelas.
Entonces alguien abrió la puerta, eras tú. Podías verme al final del pasillo, en el dormitorio. Te acababa de encontrar, pero esa misma era tu perdición. En ese momento corrí hacia ti, me abalancé y devoré tu sangriento corazón.
Entonces alguien abrió la puerta, eras tú. Podías verme al final del pasillo, en el dormitorio. Te acababa de encontrar, pero esa misma era tu perdición. En ese momento corrí hacia ti, me abalancé y devoré tu sangriento corazón.
sábado, 6 de octubre de 2018
Sin oxígeno
Acostumbrada a vivir sin oxígeno,
no conocía otra corriente
mas que la del pez que se muerde la cola.
Sin ver la posibilidad de infinitud en los océanos.
Sin saber qué puedo encontrar allí,
si el oxígeno o la respuesta.
miércoles, 1 de agosto de 2018
Eso tan difícil
Un día despertarás
y no habrá nada.
Los colores ya no estarán
y la luz se habrá disipado.
No habrá mantas que te cubran
ni paredes que te protejan,
y la puerta habrá desaparecido
y ya no quedará rastro de la ventana,
ni del suelo, ni los techos,
ni tan siquiera de ti.
Un día despertarás
y habrás olvidado
cómo se hace eso tan difícil
de quererme.
y no habrá nada.
Los colores ya no estarán
y la luz se habrá disipado.
No habrá mantas que te cubran
ni paredes que te protejan,
y la puerta habrá desaparecido
y ya no quedará rastro de la ventana,
ni del suelo, ni los techos,
ni tan siquiera de ti.
Un día despertarás
y habrás olvidado
cómo se hace eso tan difícil
de quererme.
domingo, 8 de abril de 2018
Continuará
Es cuando nos entregamos a la naturaleza,
cuando más humana me siento
y cada centímetro de tu cuerpo,
es un soplo de aire fresco.
Cartografiar cada uno de tus milímetros
y tatuarte en mis rincones más recónditos
para que seas mi ruta de regreso
cada vez que no te encuentro.
Formar parte de la peor película de autor,
una que ni siquiera nosotros veríamos,
y leer en tu espalda los créditos,
que dicen que
continuará.
cuando más humana me siento
y cada centímetro de tu cuerpo,
es un soplo de aire fresco.
Cartografiar cada uno de tus milímetros
y tatuarte en mis rincones más recónditos
para que seas mi ruta de regreso
cada vez que no te encuentro.
Formar parte de la peor película de autor,
una que ni siquiera nosotros veríamos,
y leer en tu espalda los créditos,
que dicen que
continuará.
Incendio controlado
No hay nada más sincero que
la resaca de dos cuerpos que se abrazan al despertar
conscientes de todas aquellas normas que ahora quedan atrás
mientras dejamos de mantener las formas
para mantener nuestros cuerpos atados.
Trato de evitar
que me acaricies todos mis recovecos
y me devuelvas a mi hogar
a medio camino entre tu respiración
y los latidos de tu corazón.
Pero evitar la mirada lo convierte en evidencia.
Es esa contradicción entre
quererte en cada rincón de mí
y no volverme ceniza en el proceso.
Y es que estás más bonito al despertar que borracho.
conscientes de todas aquellas normas que ahora quedan atrás
mientras dejamos de mantener las formas
para mantener nuestros cuerpos atados.
Trato de evitar
que me acaricies todos mis recovecos
y me devuelvas a mi hogar
a medio camino entre tu respiración
y los latidos de tu corazón.
Pero evitar la mirada lo convierte en evidencia.
Es esa contradicción entre
quererte en cada rincón de mí
y no volverme ceniza en el proceso.
Y es que estás más bonito al despertar que borracho.
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