miércoles, 22 de mayo de 2019

Tregua

He perdido tus recuerdos
porque se me ha atragantado
la noción del tiempo
de camino al Olimpo.

He perdido todo,
porque el Partenón sin Atenea cae
y yo te abandoné al deterioro.

Y yo, Atenas desprotegida,
recibo el bombardeo ensordecedor
de tu silencio con mis enredos.

¿Ha sido ya tregua suficiente?

lunes, 18 de marzo de 2019

No a gritos

Son todas canciones conocidas las que suenan en el bar. De esta también me sé la letra, cambian las voces pero no la melodía. Es como bailar en un constante bucle.

Pero me quedo muda y esta vez dejo de cantar. Porque no quiero hacerlo si, de nuevo, voy a tener que hacerlo a gritos.

Enmudezco porque me basta con hacerlo a susurros siendo yo mi único público.

jueves, 17 de enero de 2019

Charles Darwin

El terror a quedarme tan solo con una hoja en blanco sobre mis manos. Darme cuenta de que ya solo nos mueve la inercia, que las turbinas continúan girando pero toda la fuerza se esfuma sin llegar a nosotros, sino a mí sin ti.

Y sé que sabes que estas cadenas se oxidan, pero me da miedo tirar por si a lo mejor se rompen de verdad. Entonces no existirá posibilidad de regreso y no sé si seré capaz de jugar con las piezas del rompecabezas. No sé si sabré llegar a mi destino porque tengo la sensación de que comenzamos a leer diferentes dialectos del mismo idioma.

Yo no quería aprender, pero he recorrido kilómetros de distancia y Darwin dice que me adapte.

Como decir misa

Hacer y deshacer, crecer. Creer que todo aquello que piensas es absoluto. Evolucionar y revolucionar. Desguazar aquellas ideas que das por sentadas, como decir misa.

En uno de esos procesos me di cuenta de que te quería un poco más de lo que creía, y pensaba menos cosas de las que daba por sentadas. Y que hay una clase de personas con las que quieres despertar un día sí y otro también.

Y eso es justo lo que yo quiero contigo. Quiero toda un órbita solar contigo. Y esto, al menos en mí, es revolucionario.

lunes, 8 de octubre de 2018

Un vacío

Fui a tu casa. Por supuesto que no estabas. Me colé. Seguías sin estar allí. Me tumbé entre tus sábanas, que aún olían a ti. Miré al techo desde tu cama, poniendo mis ojos donde siempre estaban los tuyos. También rebusqué entre tus cajones. Seguía sin encontrarte. Aunque sí encontré calcetines rotos, vísceras y entretelas.

Entonces alguien abrió la puerta, eras tú. Podías verme al final del pasillo, en el dormitorio. Te acababa de encontrar, pero esa misma era tu perdición. En ese momento corrí hacia ti, me abalancé y devoré tu sangriento corazón.

sábado, 6 de octubre de 2018

Sin oxígeno

Acostumbrada a vivir sin oxígeno,
no conocía otra corriente 
mas que la del pez que se muerde la cola.

Sin ver la posibilidad de infinitud en los océanos. 
Sin saber qué puedo encontrar allí, 
si el oxígeno o la respuesta. 

miércoles, 1 de agosto de 2018

Eso tan difícil

Un día despertarás
y no habrá nada.
Los colores ya no estarán
y la luz se habrá disipado.
No habrá mantas que te cubran
ni paredes que te protejan,
y la puerta habrá desaparecido
y ya no quedará rastro de la ventana,
ni del suelo, ni los techos,
ni tan siquiera de ti.

Un día despertarás
y habrás olvidado
cómo se hace eso tan difícil
de quererme.


© the blue chaos
Maira Gall